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Si bien el concepto de raza está mal definido, no es bien comprendido y debe considerárselo inválido, la determinación de pertenencia a una etnía en relación con la investigación en salud tiene utilidad cuando se trata de establecer las causas de la enfermedad y las relaciones de los factores culturales con la enfermedad. En general, los investigadores han seguido las categorías administrativas de raza y etnia, a pesar de que se reconoce que no tienen validez científica y antropológica. La búsqueda de una terminología adecuada para definir las "razas" o grupos étnicos de una población ha suscitado prolongadas discusiones y debates, que se han referido fundamentalmente a términos como "hispano" y "asiático". En este debate se ha pasado por alto el término "blanco", que junto con "caucásico" parecen ser de significado evidente. R. Bhopal y L. Donaldson, del Departamento de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de Newcastle upon Tyne, señalan que a pesar de su difusión es difícil encontrar una definición precisa de esos términos, así como de otras alternativas, como "europeo" u "occidental". Una directiva estatal de EE.UU. del año 1977 definió a los "blancos" como todas aquellas personas que tienen su origen en alguno de los pueblos originarios de Europa, África del Norte o el Medio Oriente. Hasta hace poco tiempo, en EE.UU., los originarios de la India eran considerados blancos, y aún se consideran así a los de Medio Oriente. Mientras tanto, en Gran Bretaña, los nativos de la India jamás fueron considerados blancos, y tampoco los norafricanos o las personas de Medio Oriente. Para aumentar la confusión, en el término "blanco" pueden incluirse personas nativas de Escocia, Nueva Zelanda, Grecia, España, Inglaterra, Canadá, Gales, Irlanda y -en los EE.UU.- a los descendientes de iraníes y marroquíes. En un estudio llevado a cabo en Londres, de 39 pacientes descriptos como blancos, pudo determinarse que 7 eran griegos o chipriotas, 5 eran irlandeses y 9 eran de origen europeo no británico. En cuanto a "caucásico", la confusión es aún mayor. Esta palabra pretende categorizar a la población sobre la base mal definida de un origen común -en un pasado remoto- en la región del Cáucaso, en la Europa Central. Pero los que usan este término para definir a las personas "blancas" pasan por alto que la mayoría de las poblaciones originadas en la India, Pakistán y Bangla Desh son sin lugar a dudas caucásicas. La palabra tiene tan escaso valor que se ha señalado la necesidad de eliminarla completamente. El término "occidental" tampoco es aceptable: se refiere a un concepto geográfico, dentro del cual se encuentra una gran variedad de poblaciones heterogéneas. Algo similar puede decirse de "europeo", que es utilizada por la Organización Mundial de la Salud en sus estadísticas regionales. Otras palabras usadas en la bibliografía de habla inglesa o que se han propuesto para su uso son de difícil traducción al castellano: «europid», que podríamos traducir como "európido" y «western», que en la práctica es equivalente a "occidental". Después de analizar todas estas posibilidades, los autores llegan a la conclusión de que es preferible usar los términos "población general", "población de referencia", "de control" o "de comparación". Estas palabras -que no deben tomarse como sinónimos de "normalidad"-, generan menos preconceptos y obligan al autor a brindar detalles de las poblaciones estudiadas, incluyendo su heterogeneidad y sus orígenes. Biblio: Bhopal R, Donaldson L White, European, Western, Caucasian, or what? Inappropriate labeling in research on race, ethnicity, and health. American Journal of Public Health 1998 Sep; 88(9):1303-7 [Medline] Para comentarios, opiniones, elogios o críticas, mailto:delgaleno@gmail.com
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