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¿Debió morir la princesa Diana?

Fecha de Publicación: 11/17/2000
Este artículo está clasificado en la categoría Controversias
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    Una investigación independiente de la causa de muerte de lady Di genera una serie de dudas acerca de la eficacia de los métodos de atención de urgencia en la vía pública de los servicios de salud franceses. La publicación de este informe provocó gran malestar en los responsables de ese sistema, quienes amenazaron con demandar judicialmente a sus autores. En la base de la discusión se encuentran dos filosofías diferentes y contrapuestas de la atención de urgencias.
 

Si en el asiento trasero del Mercedes Benz no hubieran estado Diana Spencer y Dodi Fayed, sino dos ilustres desconocidos, no se hubieran lanzado tantas especulaciones. Pero la muerte de una princesa, se sabe, moviliza la curiosidad de millones de personas, y con mayor razón si se trata de alguien que se había ganado un lugar en el corazón de mucha gente.

Lady Di y su novio murieron como consecuencia de un accidente en el túnel Alma, de París, el 31 de agosto de 1997, al estrellarse el automóvil en el que viajaban contra una columna de concreto, pero mientras que la muerte de Dodi Fayed fue instantánea, Diana pudo ser tratada en el lugar y posteriormente trasladada al hospital. Y a partir de aquí es que surgen las controversias, en las que se mezclan temas médicos con arrebatos nacionalistas.

Sucede que en la atención de las emergencias médicas domiciliarias o callejeras existen dos enfoques predominantes y en gran medida autoexcluyentes: uno es conocido como "scoop and run" que en inglés significa algo así como "cargar y llevar" y el otro es el denominado "stay and play" que, es fácil deducir, representa la idea opuesta: quedarse y tratar de atender a la víctima en el lugar. Ambos sistemas tienen sus ventajas y desventajas, sus defensores y detractores, y la polémica aún no ha sido resuelta.

En EE.UU. se ha impuesto la tendencia del "scoop and run". Las urgencias extrahospitalarias están a cargo de paramédicos, quienes brindan las primeras medidas de atención al accidentado o enfermo, se comunican -si es necesario- con los médicos del hospital, describen el cuadro, reciben instrucciones -también si es necesario- y efectúan lo más rápidamente posible el traslado del paciente al centro de atención. Mientras tanto, dependiendo del diagnóstico presuntivo y de las características del enfermo, el personal del hospital se prepara para recibirlo y someterlo inmediatamente a los medios de diagnóstico o tratamiento que se estimen más convenientes. Quizás el paradigma de la idea opuesta ("stay and play") sea Francia. El sistema de salud francés cuenta con ambulancias que son verdaderos hospitales rodantes, con todo el equipamiento necesario, y la idea es que hay que atender al paciente en el momento, considerándose el traslado al centro de salud como algo secundario. De hecho, la consigna es desplazarse sin superar una determinada velocidad, para evitarle al paciente los golpes y sacudidas propios de los clásicos traslados en ambulancia. Claro está, aun cuando estén tan bien equipadas, es imposible llevar a cabo en estas ambulancias operaciones de alta complejidad, cuyo ámbito natural es el hospital.

En el libro "Death of a Princess" Thomas Sancton y Scott Mac Leod analizan las causas de la muerte de Lady Di en ese trágico accidente. Como consecuencia de la colisión a gran velocidad contra una columna de concreto del tunel Alma de París, la princesa, que viajaba en el asiento trasero del auto y no usaba cinturón de seguridad, chocó violentamente contra la butaca que se hallaba delante de ella. Los médicos del servicio de salud francés se pasaron casi una hora en el lugar tratando de sacarla de su estado de hipotensión sanguínea. Posteriormente, el equipo de emergencias extrajo a Diana del auto y la colocó en una ambulancia para trasladarla al hospital Piete-Salpetriere, a más de 6 kilómetros del lugar del accidente.

Diana hizo entonces un paro cardíaco, que pudo superarse con las maniobras de reanimación habituales. Siguiendo los procedimientos estándar de emergencia, el chofer condujo lentamente para no someter a la paciente a movimientos bruscos, por lo que demoraron unos 40 minutos en llegar al centro médico. Poco antes de llegar se registró un nuevo episodio de grave hipotensión, por lo que la ambulancia detuvo su marcha y el equipo médico se dedicó nuevamente a reanimarla. Finalmente, al arribar al Piete-Salpetriere, se comprobó que no tenía lesiones externas serias y las radiografías revelaron una hemorragia interna que comprimía su corazón y su pulmón derecho.

A los pocos minutos la paciente sufrió un nuevo paro cardíaco, por lo que se le practicó una inyección intracardíaca de epinefrina y una toracotomía. El cirujano a cargo de esta operación halló que la fuente de la hemorragia era una única lesión, que describió como una ruptura parcial de la vena pulmonar izquierda en el sitio de ingreso a la aurícula. Aunque se suturó la lesión y se detuvo la hemorragia, fue imposible restablecer el ritmo cardíaco al cabo de casi 2 horas de masaje manual interno y la aplicación de electroshock.

Lady Di fue declarada muerta a las 4 a.m. Los testimonios posteriores del personal médico dejan bien en claro que no había otras lesiones significativas más allá de la hallada en la vena pulmonar. Sin embargo, el ministro de Salud francés y otros funcionarios declararon que la princesa tenía múltiples lesiones internas que hacían imposible que sobreviviera. Esta aseveración no ha convencido a los jueces a cargo de la investigación, quienes, para sorpresa y desagrado de los funcionarios, solicitaron un informe detallado del tratamiento de Lady Di antes y después de su arribo al hospital.

Sancton y MacLeod señalan que por las características de la única lesión que se encontró y teniendo en cuenta que no era extremadamente grave (de haber sido así hubiera muerto en pocos minutos), la princesa habría tenido probabilidades ciertas de sobrevivir si no se hubiera perdido tanto tiempo en el traslado. Para sostener su opinión han consultado la opinión de cirujanos cardiovasculares a ambos lados del Atlántico.

La vena pulmonar, explicó un especialista francés, puede sufrir un desgarro en caso de una desaceleración violenta. Si la ruptura es total no existen posibilidades de supervivencia y los pacientes suelen morir en el lugar del accidente o camino al hospital. Esto no necesariamente ocurre en los casos de lesión parcial. El hecho de que Lady Di haya llegado viva al centro médico demuestra que su lesión venosa era sólo parcial y que, con buena suerte e inteligencia, podría haberse salvado. Esta visión es compartida por otros expertos franceses y norteamericanos.

El método francés es excelente en muchos aspectos y permite salvar muchas vidas, pero parece no haber sido el más indicado en el caso de la princesa Diana. Quizás en los accidentados en los que existe una sospecha razonable de lesiones hemorrágicas internas, en los cuales sólo la conducta quirúrgica es la que ofrece alguna posibilidad de éxito, debería abandonarse el sistema de "stay and play".

Esta investigación independiente y sus conclusiones ha despertado furias nacionalistas entre los representantes del sistema de salud francés. Se ha señalado que los autores del libro responden a los intereses de los sistemas de salud de EE.UU., o que sólo buscan desprestigiar el sistema francés. Más aún, han amenazado con iniciarles juicio.

El doctor O Wenker, editorialista de The Internet Journal of Rescue and Disaster Medicine, aclara que no es su intención, ni seguramente la de los autores del libro, intentar enseñarle algo a los franceses. Con una actitud contemporizadora muy habitual en los comentarios editoriales, señala que es extremadamente dificultoso para los rescatadores identificar rápidamente la naturaleza de las lesiones en un accidentado de las características de Diana Spencer, y resulta fácil criticar retrospectivamente.

Pero... la verdad frecuentemente se encuentra entre los extremos. Wenker rescata la idea final de Thomas Sancton, coautor del libro: ¿No sería razonable imaginar un sistema mixto, en el que las víctimas de accidentes con alta probabilidad de lesiones internas sean llevadas rápidamente al hospital, mientras que las que sufren ataques cardíacos reciban atención intensiva en el lugar?

Biblio:
       Sancton TA
       Death of a Princess; Did Princess Diana Have to Die?
       The Internet Journal of Rescue and Disaster Medicine 1999; Vol1N2
       [Ver]

Wenker O
       Editorial: Death of a Princess
       The Internet Journal of Rescue and Disaster Medicine 1999; Vol1N2
       [Ver]

Para comentarios, opiniones, elogios o críticas mailto:delgaleno@gmail.com

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