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Una profunda investigación de inducción de disgusto para provocar herpes labial fue llevada a cabo por A Buske-Kirschbaum y colaboradores, de Alemania, quienes seleccionaron a 20 personas con antecedentes de tener exacerbaciones de su herpes labial al mirar platos sucios. Es difícil encontrar razones para explicar que algunos restos de salsa de tomate y unos pocos vasos con algo de vino en el fondo puedan provocar tanto disgusto. El hecho es que los investigadores en cuestión se lo tomaron en serio, y dicen que de 91 personas con herpes labial recurrente (más de 5 infecciones agudas por año) encontraron a 20 personas que afirmaban que se les desencadenaba la enfermedad exclusivamente al enfrentarse con la vajilla tal como queda después de haber comido y un poco antes del detergente. Estos 20 sujetos fueron asignados a uno de dos grupos: el llamado grupo experimental fue sometido a la horrible visión de diapositivas en las que se veían platos y vasos sucios, y para completar la macabra tortura inmediatamente después les hicieron ver in vivo los mismos platos y vasos sucios que acababan de ver en las diapositivas. A los integrantes del grupo de control, mientras tanto, les mostraron diapositivas "neutrales" y posteriormente les hicieron ver un conjunto de objetos igualmente "neutrales". Antes y después de presentados los estímulos visuales, fueron tomadas muestras de sangre para determinar las subpoblaciones de leucocitos y la concentración de factor de necrosis tumoral alfa. Los autores no omitieron tomar muestras de saliva para medir el cortisol, antes y después del estímulo visual. Los resultados fueron realmente apabullantes. Cuatro sujetos del grupo experimental tuvieron síntomas del virus herpes simplex tipo 1, en tanto que ninguno de los del grupo de control tuvo manifestaciones de la enfermedad, lo que estadísticamente corresponde a p = 0,033. Además, se encontraron aumentos significativos del factor de necrosis tumoral alfa en los sometidos a la horrible visión de los platos con salsa, no así en los que miraron diapositivas y objetos neutrales. Otras determinaciones parece que no arrojaron resultados muy significativos. Una revisión de la bibliografía sobre el tema indica que existen evidencias de que los factores psicosomáticos son posibles desencadenantes de esta patología, pero hasta donde pudimos encontrar en nuestra búsqueda en Medline ningún otro grupo de investigación ha mencionado antes los platos sucios como gatillo del herpes perilabial. Uno de los trabajos más claros sobre el tema es de 1985: “Stress as a precipitating factor in subjects with recurrent herpes labialis.” de Schmidt DD y colaboradores, donde se hace referencia específica al estrés psíquico como factor desencadenante, pero nada dice de los platos untados con berenjena. Los autores del trabajo actual, pertenecientes al Center for Psychobiology and Psychosomatic Research, University of Trier, Alemania, han tenido el mérito de encontrar a 20 personas entre 91 con este particular factor de enfermedad, cifra que supera claramente el 20%. Decidimos plantearles el caso a colegas gastroenterólogos con largos años de ejercicio de la profesión, cansados de oír los disparadores psicosomáticos más inverosímiles, y se han quedado realmente asombrados ante esta novedosa forma de reactivar el virus del herpes. Sería interesante determinar si por alguna razón en Alemania la fobia a los platos sucios es más frecuente o si, simplemente, todo no es más que un truco publicitario para vender lavavajillas automáticos.  Biblio: Preliminary evidence for Herpes labialis recurrence following experimentally induced disgust. Psychother Psychosom. 2001;70:86-91 Buske-Kirschbaum A, Geiben A, Wermke C, Pirke KM, Hellhammer D. Mail del primer autor: Buske@uni-trier.de [Medline] Trabajo relacionado: Stress as a precipitating factor in subjects with recurrent herpes labialis. J Fam Pract 1985 Apr;20(4):359-66 Schmidt DD, Zyzanski S, Ellner J, Kumar ML, Arno J. [Medline]
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